Jose Manuel Carmona Perez

La curiosidad humana no tiene límites. Más aún para un niño al que cada día la vida le depara retos e infinitas novedades que se presentan como juegos o puzles a resolver y que van poco a poco configurando su intelecto. Una de las cuestiones más acuciantes para los pequeños es la de elegir una futura profesión, decisión en la que los mayores insisten constantemente: “¿Qué quieres ser de mayor?”. La presión, quizá, es demasiada para un niño, pero yo siempre lo tuve claro.

Desde que tengo uso de razón he vivido pegado a los libros, por lo que si mi pasión eran las letras, en mi mente infantil se dibujaba un futuro bien claro: quería ser escritor. Pero la decisión no me quedaba del todo clara, ya que en el colectivo imaginario de un niño y, de nuevo, debido a las presiones de los mayores, para triunfar en la vida había que ser aplicado y estudiar, y toda profesión llevaba detrás una carrera en la universidad. Pero ¿qué había que estudiar para ser escritor? Una nueva pregunta se dibujaba en mi cabeza y, como buen niño, quién mejor que un padre para resolver nuestras dudas.

Es uno de esos recuerdos de nuestra infancia que se quedan grabados a fuego. Apenas rondaría los diez años, mi madre se encontraba en la cocina de casa, y casi puedo recordar su mirada hacia abajo mientras le lanzaba la pregunta: “¿Qué tengo que estudiar para ser escritor?”. Le costó elegir una respuesta, eso lo he deducido al paso de los años, porque hay veces que los niños lanzan preguntas que los padres no saben responder. Pero aquí no había escapatoria, en juego estaba el futuro de un hijo. No hay una carrera en sí para ser escritor, pero mi madre, intentando acercarse a la réplica más sensata, respondió: periodismo.

Y fue como un clic en mi cerebro. A partir de ese inolvidable momento uní a mi pasión por leer y escribir mi amor al periodismo. Nunca fue mi sueño ser periodista, siempre fue mi intención. Logré estudiar periodismo en la Universidad de Sevilla y cada paso que daba hacia la consecución de esa meta afianzaba el deseo de alcanzarla. Lo logré, terminé la carrera y fui periodista y, hoy día, tras varios años viviendo en Inglaterra, retomo, con toda la ilusión, el proyecto que aparqué.

José Manuel Carmona Pérez

17/05/2017