Trump en una cesta

El mundo se llevó las manos a la cabeza cuando, tras las elecciones del 8 de noviembre del pasado año, Donald Trump salió victorioso. Fue una gran sorpresa a pesar de que las encuestas nunca habían dado una victoria clara a su contrincante Hillary Clinton y, además, se dejaron pasar muchos factores que inclinaban la balanza hacia el candidato republicano. De esta forma, Barack Obama cedía la presidencia al magnate y el 20 de enero de 2018 éste realizaba un discurso de inauguración en el que ya se auguraban tiempos convulsos. Analicemos ahora, tras casi un mes después de sus primeros 100 días de gobierno, algunas de las medidas del nuevo presidente americano.

 

Veto migratorio

La primera y gran polémica medida que Trump llevó a cabo solo una semana después tomar el mando fue la de aplicar un veto migratorio contra siete países musulmanes. Así pues, se prohibía la entrada al país de los ciudadanos de estos países. Además, la medida fue de aplicación inmediata, provocando que muchas personas se quedaran literalmente atrapadas en los aeropuertos. Todo ello provocó un gran caos y la movilización de la justicia estadounidense, de tal forma que un juez paralizó el proceso a solo unos días de ser lanzada y se restableció el orden.

Pero el presidente se tomó esto como un ataque de sus adversarios políticos a través del sistema judicialMujeres musulmanas -“es una extralimitación judicial sin precedentes”, advirtió- y volvió a lanzar un nuevo veto el 6 de marzo. Aunque algo más descafeinada, esta medida le enfrentó de nuevo al poder judicial que, unos días después, consiguió paralizarla otra vez. No empezaba con buen pie el presidente su relación con los jueces, una relación que a día de hoy está aún más deteriorada y que podría llevarlo el denominado “impeachment“.

Aún está por determinar si esta medida queda como un fracaso, ya que Trump la ha llevado al Tribunal Supremo para su revisión. ¿Qué otras medidas ha tomado el presidente? Según esta información del New York Times, se han sancionado 28 proyectos de ley, muchos de ellos sin gran importancia y algunos destinados a revocar regulaciones aprobadas por Obama. La más importante fue la retirada del Obamacare, revocación que también fue paralizada por el Parlamento, lo que supuso un nuevo fiasco.

El 7 de abril Donald Trump volvió a ocupar portadas tras el ataque unilateral al régimen sirio en respuesta al uso de gas sarín contra la población civil. Esta acción supuso un giro inesperado en su política bélica y, a pesar de que de nuevo recibió numerosas críticas, su índice de popularidad despegó por unos días.

 

Trump, Putin, Comey

Pero no hay que alejarse mucho en el pasado para ver cómo Trump sigue copando portadas y abriendo informativos. Hoy mismo el magnate está en primera plana tras la información publicada ayer por el New York Times. El recién destituido director del FBI, James Comey, ha decidido plantar cara al presidente y ha filtrado una conversación en la que éste le alentaba a parar una investigación sobre su relación con Rusia. Ya son varias las acusaciones que hablan de tratos de favor al presidente ruso, Vladimir Putin, además de filtraciones de información clasificada a políticos rusos e injerencias por parte de Rusia en la campaña electoral. Graves acusaciones que, unidas a ésta última, ponen al presidente estadounidense en graves apuros. De hecho, el mismísimo gobierno estadounidense ha nombrado un fiscal especial para investigar los hechos. Seguiremos atentos al desarrollo de esta trama.

Como vemos, no son muchas las informaciones positivas que giran en torno al nuevo presidente estadounidense, y los medios no se esfuerzan mucho en tratarlo bien. Tampoco él se preocupa en cuidar su imagen, ya que se encuentra casi literalmente en guerra con los periodistas, llegando incluso a vetar el acceso a la Casa BlancaInsulto a Trump a medios como la CNN. Su popularidad sigue a la baja y deducimos que tras estos últimos acontecimientos seguirá bajando en picado. Además, su pulso contra el poder judicial lo acerca cada vez más al temido “impeachment“, es decir, un juicio político que podría acabar con su destitución.

 

El muro

¿Y qué hay de su medida estrella? Durante la campaña electoral y tras su proclamación como presidente no ha dejado de declarar que construirá un muro de costa a costa que separará la frontera de EE.UU. con la de México. Y, además, los mexicanos pagarán por dicha construcción.

¿Se construirá este muro? Las noticias al respecto son algo contradictorias, pero todas coinciden en que apenas si se han dado pasos hacia la consecución de este hito. Según esta información de Euronews, el proyecto está paralizado y su futura construcción es bastante improbable. El presupuesto, que, en principio y hasta que se busque una fórmula para que lo paguen los mexicanos -sic-, debe ser aprobado por el Parlamento y el Senado, pero se encuentra inmovilizado hasta que se aprueben facturas más acuciantes.

Por otro lado, informaciones como ésta recogida en la revista Time hablan de que, al menos, se están produciendo pasos adelante como la presentación de diseños que podrían salir a la luz en próximos días. Aún así incide en la imposibilidad de crear un muro de estas características y señala que los inmigrantes, a pesar de su construcción, encontrarían nuevas medidas para entrar en el país. Tendremos que, de nuevo, seguir atentos al desarrollo de esta historia.

 

 

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